
Hace un par de años hice un viaje a Estambul en Septiembre, lo hice con mi hermano y un colega, Nacho. Ahora mi colega Mur va a ir este verano, así que ahí van algunos recuerdos y consejos.
Salimos desde Barcelona, después de una visita por la ciudad (para mí la segunda), una gran ciudad, pero no se os ocurra comprar un carrete en la tienda del parte Well, guiri que es uno
El avión, un transporte de ganado, lo menos íbamos 400, pero el viaje bastante tranquilo. Llegamos de noche y llega el primer shock, el cambio de moneda, entonces venia a ser de 1 Euro - 1.450.000 Liras Turcas, con lo que llegamos al hotel con unos 200 millones de liras. Hicimos un rato el ganso con nuestros cientos de millones
. El primer día, en la comida dejamos una propina de 3 millones, con un par.
El hotel, bastante bueno, un tres estrellas en el casco viejo de Estambul, limpio y funcional. Con televisión y cuarto de baño propio. La televisión, delirante.
Tras dejar los trastos nos dimos una primera vuelta de reconocimiento cerca del hotel, segundo shock, la basura acumulada en montones en la calle, mientras traperos la despojaban de cualquier cosa no orgánica. Las calles oscuras. Pero no hay sensación de peligro. Una impresión que me quedó, es que los turistas parecen tener mas derechos civiles que los residentes. Existe la Policía Turística, dedicada exclusivamente a proteger al turista, pero dudo que protejan de nada mas que vendedores picaros y taxistas con prisa por hacerse ricos. Durante el viaje vi chicas viajando solas sin ningún problema, se supone que es un país islámico, pero ellos quieren ser europeos. Es normal que las mujeres vayan sin velo y con la cabeza descubierta, veréis tíos con pelo largo y pendientes, también veréis lo contrario, pero ahí esta la gracia.
Hay que decir que Estambul es una ciudad gigantesca, y mientras que el lado europeo de la ciudad es la zona “vieja‿, el lado asiático es más “moderno‿. Pero es preferible que el hotel este en el lado europeo, porque es el que más tiene que ver. La zona de Sultanahmet.
Médicos y medicinas
Con el viaje os harán un seguro medico, sin problemas, y un numero de teléfono para llamar si lo necesitáis. Yo me torcí un tobillo y no tuve ningún problema para ir a una farmacia y pillarme una pomada de Voltaren, las farmacias son buenas y los farmacéuticos bastante atentos.
Comunicaciones
Casi todas las operadoras tienen cobertura sin mas problemas, recordad que sois vosotros los que pagáis el tramo internacional de la llamada, así que si os llaman, os cuesta dinero. También hay cibers por doquier, baratos, eso sí, el Windows en turco. Pero solo hay que recordar donde están las cosas en casa
. También podéis descargar sin problemas las cámaras digitales y enviaros las fotos a casa o grabarlas a CD. Por si acaso, llevaos los drivers del usb en un mini CD.
El idioma
Hay guías de turco-español, español-turco, pronunciar es fácil, lo que es jodido es entender la respuesta
. Casi todos los vendedores hablan español muy bien, si acaso es aconsejable saber preguntar “¿Cuanto?” en ingles y las cantidades . También es útil saber decir “Me quitas el pan de mis hijos” o “Tengo cinco hijos y al menos dos son míos, no me claves” y cosas así para negociar, no olvidar poner cara compungida.
Para llegar a los sitios, basta con señalar sobre el mapa y pronunciar lo mejor posible el nombre del sitio, la gente se esfuerza por entenderos y ayudaros.
Giris significa entrada :-D, no entrada de guiris
Viagra turco
El trafico
En primer lugar, resaltar que los semáforos parecen ser orientativos, para cruzar la calle es necesario poner el pie en la calzada, y luego el otro pie
. Sin embargo pudimos observar un fenómeno curioso, los coches simplemente paran y te dejan pasar, no parece que conozcan el uso del claxon, que con tanta maestría usamos por estos lares. De hecho llegamos a ver un golpe entre dos coches, los conductores se bajaron, vieron los desperfectos, se encogieron de hombros y se largaron, sin nisiquiera mentar a la madre del contrario ni nada.
Automatick Jack en plan suicida, observen la cara de concentración.
La comida
Hay muchísimos sitios interesantes en los que comer, sobre todo pescado. Mi consejo es que agotéis las posibilidades que da la calle para comer kebabs y otras variedades de comida en puestos callejeros, barato y realmente muy bueno. En cuestión de restaurantes acostumbraros a pedir la carta y pedir sobre la carta, eso os evitara sorpresas desagradables. Recomendable el Pudding Shop en Divanyolu Cadesi, al parecer es una reliquia de la época hippy de Estambul, barato y buena calidad de cocina turca. Para los débiles mentales, por supuesto, un Burguer King, pero bueno…
Si hacéis la ruta por el Bósforo podéis hincharos de pescadito bien barato en los puestos y restaurantes que quedan cerca de la desembocadura del Mar Negro.
La marcha
Para marcha, España. No dudo de que en una ciudad de 15 o 17 millones de habitantes tiene que haber infinidad de sitios interesantes, pero las experiencias de una semana, no son buenas. O bien garitos sórdidos o bien clavadas excesivas hasta para la costa española X-D. Lo mejor que encontramos fue un Púb. Ingles en el que ponían a Julio Iglesias. Por cierto, la canción que nos hartamos de oír (ya íbamos hartos) fue el aserejé y una versión del “explotameexplotameexpló” de Rafaela Carrá, pero con aire oriental.
Las compras
Vale, sois guiris, pero si os viene un tío vendiéndoos 5 frascos de perfume del mas caro a 20 euros el paquete y se lo compráis os habéis ganado el titulo de pardillos. Aquí las cosas son muy baratas, pero con un limite. Las alfombras y los kilims son caros, en España muy caros, pero no esperéis forrar la pared del salón con kilims por cuatro duros, a no ser que tengáis un salón de 3 metros cuadrados.
El oro, según una persona que entiende, es de baja calidad, pero eso si, barato y se pueden encontrar cosas realmente bonitas, por ejemplo un anillo que usa tres tipos de oro, blanco, rojo y amarillo.
El gran bazar
Las especias, en el Bazar Egipcio, a miles, yo salí con una pierna completamente verde, no sé en que metí la pierna
, y también perfumes, buenos y baratos. Un regalo curioso para féminas.
La entrada del bazar egipcio
El cuero también esta bien y es barato, yo me compre unos pantalones de cuero.
Hay miles de cosas en el Gran Bazar, si disponéis de tiempo seguro que podéis encontrar de todo, desde caviar iraní a libros viejos, animales extintos, el necronomicón o el paradero de la Atlántida. Y seguro que encontráis alguien que os lo venda, y si no lo tienen lo buscan.
Si os agobian los vendedores pesados no entréis en el Bazar, en primer lugar no hace falta que digáis que sois españoles, se os ve a la legua. Te empezaran a llamar “Eh Antonio, Eh Pepe, mi primo es el que se follaba a Ana Belén en la Pasión Turca
(Por cierto, para ellos La Pasión Turca es como para nosotros las películas de folclóricas y toreros). Luego otra cosa curiosa, una vez que os ha captado algún tipo y os ha conseguido vender algo, os hará de guía y se meterá el mismo tras los mostradores de otras tiendas para venderos lo que sea.

Un ¿erotico? traje de bailarina
En cuanto al regateo, obligatorio, no es muy difícil rebajar del 60 a 80 % el precio original. Insistid, llorad, haced como que os vais, la cosa va bien cuando el tipo deja de sonreír. Pero siempre te vas con la sensación de que te han timado
. Las que mejor regatean, las tías 
Una cosa hay que tener en cuenta, pagad siempre con la moneda del país y en metálico, conozco un tío
al que le vendieron una chupa de cuero, regateo como un león, pero a la hora de pagar, soltó la tarjeta y le cobraron el precio original.
Desde luego el Gran Bazar se merece un par de días por lo menos. También podéis ir de compras a Istikal Cadesi.
Otra del Gran Bazar
Los picaros
Bueno, ya he mencionado los vendedores de perfume
, también están los limpiabotas. El truco es el siguiente, el tipo te pide un cigarro, tu se lo das y el tío se muestra tan agradecido que te limpia los zapatos. Tu piensas, joder que majo y cuando termina te cobra, ¿y tu que haces?, pues pagas ¿qué vas a hacer? . Otras veces son los críos, te descuidas y te pringan el zapato de betún, se acercan con cara de “Uy, que tonto soy, espera que te lo arreglo” y ya has caído. En especial un viejo capullo que anda cazando turistas en el ferry que lleva a las Islas Príncipe. Te cogerá, te sacara las entradas, te sienta en un banco y te sube al ferry, tu le das una propina por la atención y él en agradecimiento, te repasa los zapatos, pero no es gratis, merluzo. Otros que hay que mencionar son los taxistas, la teoría es que tienen que encender el taxímetro pero si yo fuera tu, negociaba el viaje antes de subir. Subir en taxi es toda una experiencia 
Otro capullo de cuidado que pulula por allí es un rubio que tiene un puesto de helados tradicionales cerca de Santa Sofía en Sultanahmet, primero te putea un rato con los cucuruchos de doble fondo, hace el paripé un rato, y cuando estas desprevenido te saca el látigo y te dice “¿de puntas o con bolas?”, tu pones la espalda y dices “de bolas por favor” y te clava, ¿no te dije antes que preguntaras el precio? . Pues eso.
Que ver
Miles de cosas, cómprate una guía ;-D, pero me quedo con:
Santa Sofía, impresionante, mas de 1700 años de historia haciéndote pequeño, pequeño. Alrededor, casas tradicionales turcas de madera. Al lado hay un sitio curioso llamado “The Green Corner”, pipas de agua, zumos, cojines en el suelo, todo muy hippy, pero hace años que en esas pipas solo se fuma tabaco de manzana
La Mezquita Azul, bellísima, etérea, luminosa, lo contrario a Santa Sofía.
El Palacio Topkapi, enorme, con cientos de cosas que ver, el harén, el tesoro (que afición por lo dorado
), también la sala de las reliquias, con reliquias de Mahoma, y un imán rezando. Algo realmente bonito.
En Beyoglu, la torre Gálata y el Palacio de Dolmabahçe, comprenderéis el significado de “vivir como un sultán”.
Decenas de mezquitas, por cierto, en las mezquitas y monasterios cristianos ortodoxos no se puede entrar con pantalones cortos, pero si vais así, unos tipos muy simpáticos os dejaran unos pareos para que entréis.
Mezquitas y rascacielos
Cisternas, obeliscos y cosas así, todo muy interesante. Al lado de la columna quemada, al lado del Gran Bazar hay unos baños turcos, que se llaman “Cemberlitas Hamam“, que presumen de ser los más antiguos y tal. Nacho los probo y su experiencia nos desanimó. Al parecer le cogió un turco enorme que inició un proceso de machaque y amasamiento indistinto de huesos y músculos solo apto para contorsionistas que además sean masocas. Alguna chica nos contó alguna experiencia más sensual en los baños turcos para chicas (bueno, solo carentes de violencia, lo sensual se presupone
)
La ruta del Bósforo, esta hay que hacerla con la compañía estatal, comprad los billetes en las taquillas, hay un billete que te permite bajarte donde quieras en el recorrido y luego subirte al siguiente que pilles para continuar el viaje. Os ofrecerán viajes privados más cortos, pero no lo pilléis, merece la pena recorrer el Bósforo con calma y una cámara, hasta el Mar Negro.
Casas tradicionales turcas al pie del Bosforo
Las Islas Príncipe, entre otras, Büyükada, una isla en la que no se permiten coches. Así que la isla huele un poco a mierda de caballo
, es por las carretas, podéis negociar por poca pasta un recorrido en coche de caballos o alquilar bicis. Los tipos de los caballos están locos, se pican entre ellos y podéis ser testigos de carreras, si no tenéis suerte, como protagonistas. Una de las paradas, permite subir (a pie) hasta un monasterio ortodoxo, una cuesta acojonante y una vista que merece la pena. En otra de las islas, Kinali tatuajes de henna, precio negociable, los tatuajes también os los podéis hacer en Estambul.
Me dejo cosas en el tintero, pero bueno, según me vaya acordando iré completando esto. Si alguien quiere direcciones más precisas puedo buscar el mapa pintarrajeado que me traje.
La conclusión, volveré, sin ninguna duda.